(Publicado en el supelmento Cultura, de Perfil, el domingo 28 de mayo de 2006)

Mairal: imaginación y vértigo

Con una prosa dinámica, se ganó un lugar privilegiado dentro de la joven narrativa argentina. Publicó novelas, cuentos y poesía. Después de haber admitido que le llevó cinco años recuperarse de haber sido “una joven promesa”, entregó su último libro, “El año del desierto”. Aquí, sus confesiones sobre el oficio de escribir.
GLENDA VIEITES

“Cuando tenía 19 años sentí que quería provocar en otros lo que los escritores provocaban en mí. Había largado el ciclo básico de medicina, y en casa simulaba que seguía yendo a la facultad, pero me iba todas las mañanas al bar de Ciudad Universitaria y me llevaba cuentos de Cortázar y Borges. Ahí empecé a leer con otra mirada, como los chicos cuando desarman los juguetes”. Así inició Pedro Mairal su relación con la literatura.

Mairal nació en Buenos Aires en 1970. Es Licenciado en Letras por la Universidad del Salvador, donde trabajó como profesor adjunto de Literatura inglesa. Su primera novela, Una noche con Sabrina Love (Aguilar, 1998) recibió el Premio Clarín y fue llevada al cine en 2000, bajo la dirección de Alejandro Agresti. El libro cuenta la historia de un adolescente que vive en un pequeño pueblo del interior y gana un concurso para viajar a Buenos Aires y pasar una noche con Sabrina Love, la estrella porno del momento.

También publicó el libro de cuentos Hoy Temprano (Aguilar, 2001), y dos títulos de poesía: Tigre como los pájaros (Botella al mar, 1996) y Consumidor Final (Bajo la luna, 2003). En su última novela, El año del desierto (Interzona, 2005) dibuja una Buenos Aires devastada en la que los baldíos avanzan hacia la ciudad y el tiempo retrocede velozmente.

La crítica italiana llegó a definirlo como “un Kerouac de las Pampas”. Y el diario El País de España dijo “Mairal es un analista mordaz de las costumbres de su sociedad. Su discurso recuerda la novelística de Osvaldo Soriano, por su énfasis en los diálogos, el humor y el ritmo de la prosa”. Su obra ha sido editada y publicada en Francia, Italia, España, Portugal, Polonia y Alemania. Como muchos escritores de su generación, tiene su propio espacio en la Web en el blog: http://www.pedromairal.blogspot.com/

Mairal siempre está cerca de la poesía. En la Web se consiguen muchos poemas breves y trabajos más extensos en los cuales es posible rastrear la influencia de poetas como Leónidas Lamborghini, Ricardo Zelarayán, Héctor Viel Témperley y cierta evolución del surrealismo vernáculo. Rumores inversosímiles le adjudican artificios poéticos de métrica perfecta que recuerdan las páginas más libidinales de Catulo y otros pornógrafos griegos. Actualmente es una de los principales operadores del blog colectivo www.elremiseroabsoluto.blogspot.com


-¿Cuál es el primer libro que recuerda haber leído?
-Mancha y Gato, de A. F. Tschiffely, o Bomba en el río subterráneo.
-¿Cuál es su autor favorito vivo?
-García Márquez.
-¿Qué libro se llevaría a una isla desierta?
Viaje al fin de la noche, de Céline, en la traducción española, para no extrañar a la humanidad y de paso enloquecer lo antes posible mirando el horizonte y repitiendo palabras como “gilipollas”, “hostias”, “cachondón”, “chollete”, “venga”, “listillo”.
-¿Cuál es el último libro que leyó o qué está leyendo en este momento?
Breve historia de la literatura argentina, de Martín Prieto.
-¿Qué libro reciente no pudo terminar de leer?
París no se acaba nunca, de Vila-Matas, pero me pasa con casi todos los libros.
-¿Qué libro quisiera releer pronto?
-Los cuentos de La nueva galantería, de Gervasio Landívar.
-¿Cuándo escribe?
-Cuando puedo, cuando tengo ganas. Si es narrativa, mejor a la mañana. Si es poesía, cuando sea.
-¿Quién debería ser el próximo Nobel?
-No sé. Algún poeta desconocido, de las antípodas.
-¿Cuáles son sus rituales o supersticiones a la hora de escribir?
-Apago la música y trato de controlar el impulso de chequear los mails cada tres minutos.
-¿Cuál es su comienzo favorito de la literatura universal?
-“Como cenizas, como mares poblándose…” de Residencia en la Tierra, de Neruda; o “Now is the winter of our discontent…” de Ricardo III, de Shakespeare.